Tal como estaba previsto a las 7 de la noche del sábado 16 de mayo, cientos de samanieguenses iluminaron sus casas para decirles a los violentos que no están de acuerdo con sus acciones.
Integrantes del Concejo Municipal de Paz dieron ejemplo encendiendo un buen número de velas en el parque Sol Andino, donde en compañía de la alcaldesa Aylen Yamile Montenegro intercambiaron algunas ideas sobre el querer ciudadano.
La paz es un derecho y un deber de todos dijo la Alcaldesa quien explicó que este tipo de actos simbólicos deben tocar la sensibilidad humana y no olvidar que nadie está exento de ser una víctima del conflicto.
Por su parte el presidente del Concejo Municipal, Hermes Ñañez manifestó que la situación del país se complica cada día más y que las comunidades exigen acciones más contundentes en lo que tiene que ver con la búsqueda de salidas razonables para lograr la paz de los colombianos.
Aunque hubo muchas calles a oscuras, los corazones de muchos samanieguenses aún permanecen latentes para responder el llamado que algunos líderes siguen haciendo a favor de la paz, dijo otro ciudadano que prefirió omitir su nombre.
Samaniego, municipio del occidente nariñense viene luchando por la paz desde hace 13 años con experiencias como la de Territorio de paz en 1997 y la de Pacto Local de paz en el 2004. Hoy con la conformación del concejo municipal de paz y su presentación en sociedad con esta actividad denominada velas encendidas marca otra etapa del proceso de lucha por la convivencia pacífica, en un municipio que ha sido afectado por varios generadores de violencia, entre ellos el narcotráfico, la guerrilla, el paramilitarismo, la delincuencia común, los grupos emergentes y la politiquería.
Integrantes del Concejo Municipal de Paz dieron ejemplo encendiendo un buen número de velas en el parque Sol Andino, donde en compañía de la alcaldesa Aylen Yamile Montenegro intercambiaron algunas ideas sobre el querer ciudadano.
La paz es un derecho y un deber de todos dijo la Alcaldesa quien explicó que este tipo de actos simbólicos deben tocar la sensibilidad humana y no olvidar que nadie está exento de ser una víctima del conflicto.
Por su parte el presidente del Concejo Municipal, Hermes Ñañez manifestó que la situación del país se complica cada día más y que las comunidades exigen acciones más contundentes en lo que tiene que ver con la búsqueda de salidas razonables para lograr la paz de los colombianos.
Aunque hubo muchas calles a oscuras, los corazones de muchos samanieguenses aún permanecen latentes para responder el llamado que algunos líderes siguen haciendo a favor de la paz, dijo otro ciudadano que prefirió omitir su nombre.
Samaniego, municipio del occidente nariñense viene luchando por la paz desde hace 13 años con experiencias como la de Territorio de paz en 1997 y la de Pacto Local de paz en el 2004. Hoy con la conformación del concejo municipal de paz y su presentación en sociedad con esta actividad denominada velas encendidas marca otra etapa del proceso de lucha por la convivencia pacífica, en un municipio que ha sido afectado por varios generadores de violencia, entre ellos el narcotráfico, la guerrilla, el paramilitarismo, la delincuencia común, los grupos emergentes y la politiquería.
